Según analistas y autoridades europeas, España es uno de los motores de la economía europea. Esto se debe a que ya no se hace una división de la Eurozona por países periféricos y del norte, sino que ahora los diferencian entre los que han hecho reformas estructurales y los que no, y por tanto tendrán una mejor previsión de crecimiento económico que aquellos que no han llevado a cabo estas reformas. España ha sido señalada como una de las áreas de la zona euro que crecerá por encima del conjunto de la zona.

En concreto, y según datos del , se prevé que este año el PIB crezca un 1,2 % en 2014, un 1,8% en 2015, un 2,3% en 2016 y casi un 3% para 2017. Analizando el conjunto de la eurozona se prevé un 0,9% para el 2014, un 1,3% para 2015 y manteniéndose casi constante hasta alcanzar un 1,6% en el 2018.

Este crecimiento en los primeros trimestres, podría deberse a los estímulos que ha puesto en marcha el BCE y el tono más neutro de la política fiscal, así como el posible impacto que ha ocasionado la reducción del precio de las materias primas, -especialmente del petróleo- y la depreciación del euro. También cabe destacar la importancia del sector exterior español que ha jugado un papel importante gracias a la internacionalización de empresas

Estos datos nos demuestran que España crece de forma diferencial al resto de socios de la Eurozona. Para España, la complicada y polémica decisión adoptada en la recapitalización del sistema bancario está dando ahora sus frutos, con costes de financiación bajando más rápido que en y cualquier otro país de la periferia, destaca el Eurogrupo. No es la primera vez que desde distintos organismos internacionales se apunta a nuestro país como una de las locomotoras de la economía europea. Esta afirmación también ha sido comentada por empresarios alemanes o bancos estadunidenses.

Por el contrario, analizando el empleo en España, vemos que no recuperaremos el nivel de ocupación previo a la crisis, aproximadamente hasta dentro de dos décadas, cuando el número de ocupados sea de 20 millones de personas y la tasa de paro apenas llegue al 7%, porcentaje similar a los que actualmente tienen países como o .

Así lo revela el informe “Trabajar en 2033” revelado por (PwC), en el que destaca que los trabajadores de esa época serán más independientes y emprendedores y también infieles a sus empresas, en el sentido de que trabajarán para varias compañías. También destaca que la demanda de ocupados será la de profesionales con una cualificación media y alta.

En concreto, PwC calcula que el empleo en hostelería y restauración aumentará un 70% y el del sector de las TIC un 40% entre otros. También menciona las carreras más demandas en los próximos años, entre las que se encuentran las relacionadas con la tecnología, comunicación e internet.

Todos estos datos de empleo en España se deben a que habrá menos población activa como consecuencia del envejecimiento de la población. Por tanto, surgirá un nuevo problema para el Gobierno, ya que no tendrá el del empleo pero sí el relativo al elevado número de pensiones de las que se tendrá que hacer cargo.