Todos estamos viendo cómo, en este último año, plataformas audiovisuales en streaming están desembarcando en España, como la ya conocida y local Movistar + (antiguamente Canal +) y desde principios de 2015 . Estas están luchando por un mercado todavía por explotar, y, aunque hay competencia, parece que la segunda va ganando.

La demanda española está creciendo exponencialmente en este mercado, pues las facilidades que dan estas plataformas son lo suficientemente beneficiosas para un usuario como para pagar una cantidad (en torno a 10 euros) por tener libertad y disponibilidad ilimitada de contenidos. Movistar + quizá sigue un poco con prácticas más antiguas, como varios paquetes de películas, series, canales… todo por separado, mientras que la estadounidense Netflix te da acceso a todo su contenido con libertad. Además, la compañía americana está trayendo unas ofertas impensables en empresas españolas, como cuatro dispositivos a la vez con solo un pago o un mes gratis de prueba sin compromiso ni permanencias.

Estas medidas están inclinando la balanza hacia Netflix. Pero, que no se relajen demasiado, porque, a finales de este año (otro gigante estadounidense) llega a España de la mano de , y está previsto que en un tiempo algo más lejano llegue también Amazon y Sky. Quizá Netflix vaya por delante en estos momentos, ya que su contenido aumenta cada semana, y lo mejor es que hace producciones propias, y no solo estadounidenses, sino que también está trabajando en series españolas y ya ha producido una película totalmente española.

Pero, ¿es tan importante lo que está haciendo Netflix en el mercado nacional y mundial? Pues sí, sus datos económicos (públicos, por cierto) así lo corroboran. Sólo en lo que lleva de este año (tres trimestres) obtuvo un beneficio neto de 109 millones de euros, que es un 51% más que el año 2015, mientras que su facturación ha crecido un 28%, hasta 5775 millones de euros, según Netflix.com.

Aparte de las increíbles cifras de negocio, también podemos ver claramente el crecimiento en el número de suscriptores, o nuevos suscriptores, con un incremento de 3 millones y medio sólo en el tercer trimestre. Así, actualmente cuenta con 86.7 millones de usuarios mundiales. En el gráfico adjunto observamos los datos oficiales de 2016 correspondientes a los tres primeros trimestres, y los datos estimados para el último trimestre:

Elaboración propia a partir de datos de diferentes medios como El Confidencial y El Economista (en millones de usuarios)

Y, como curiosidad sobre estos datos, en trimestre sólo aumentó el número de usuarios en 1.7 millones, aunque estaba estimado que crecieran en 2.5 millones, y por ello, la empresa cayó en bolsa un 10%. Veremos en qué se transforma la competencia que se prevé en 2017 con la llegada de HBO (de la que ya conocemos los precios) y quizá alguna plataforma más. De momento, los precios de las dos grandes empresas son similares y la forma de obtenerlas también (independiente por internet o por Vodafone TV). Quizá si aumenta la competencia baje el precio, aunque, en mi opinión, Netflix es, ahora mismo, superior en contenidos a HBO, pues el primero ya está bien asentado y con producciones propias de mucha calidad. Por tanto, parece que HBO no puede competir en número de producciones propias actuales con Netflix, pero quizá si pueda competir en calidad, pues recordemos que HBO es la responsable de la exitosa serie Juego de Tronos.

Por otra parte, tenemos que hablar sobre las consecuencias que tienen estas empresas en , y es que sabemos que los dirigentes europeos no son famosos por adelantarse a los tiempos, y están pensando cómo regular estas plataformas y empezar a lanzar por fin su gran promesa del Mercado Único Digital Europeo. Su objetivo es “eliminar las barreras nacionales a las transacciones efectuadas en línea”. Para ello han hecho varias propuestas. Por ejemplo, pretenden que las legislaciones nacionales impongan que la empresa dedique parte de sus beneficios a la producción audiovisual nacional, cosa que ya hacen las televisiones. Esta propuesta es la conocida como “Tasa Netflix”. Además, la Comisión, que sacó a la luz los objetivos sobre Mercado Único Digital, propone también armonizar el IVA cultural de los Estados Miembros y eliminar la geolocalización que diferencia a cada país europeo, así como de fomentar y apoyar las producciones europeas. Todas estas propuestas tienen un fin claro, y no es otro que intentar que las empresas europeas existentes o por crear puedan competir con los gigantes estadounidenses, pues hay un dato muy revelador, y es que el 54% de los servicios online que se venden en la Unión Europea son estadounidenses. Todas estas medidas no se prevén en unos pocos años, pues la legislación europea es larga y costosa.

Para acabar, y como conclusión, hay que destacar que la competencia en los mercados audiovisuales está aumentando, y se está traduciendo en un incremento de la facilidad y la comodidad y una bajada en el coste para el usuario. Esto no parece que sea una noticia relevante, pero si tenemos en cuenta que España es el país donde menos plataformas en streaming se consumen y somos los “reyes de la piratería”, podemos hablar de unos datos bastante prometedores contra ella, y es que quizá el problema de la piratería no era tanto el carácter de los residentes en este país, sino que las empresas españolas se aprovechaban con sus restricciones y sus altísimos precios.