Finlandia es un país inusual, un sistema educativo nacional gratuito desde 1866, el sistema judicial más independiente del mundo, distribución de la riqueza relativamente equitativa sin olvidar su geografía y su clima.

A todo ello se suma el National Jealousy Day que es como ha apodado el al día en que los ingresos gravables de todos los ciudadanos finlandeses se hacen públicos. Cada año, el 1 de noviembre Finlandia “desnuda” a sus ciudadanos los impuestos con el objetivo de que cada persona pueda saber desde los ingresos de su vecino hasta los del actor o el deportista más famoso del país.

Finlandia se caracteriza por pagar las de las tasas impositivas más altas del mundo, pero la mayoría de los finlandeses están felices de pagar sus impuestos y el 96% está de acuerdo en que es importante recaudar impuestos para mantener el estado de bienestar, entonces, ¿por qué publican los impuestos disponibles de todos sus ciudadanos?

Existen diferentes opiniones en el país acerca de la practica de esta tradición, algunos se quejan de que se trata de un asalto a su intimidad, mientras que otros lo definen como “una forma bastante positiva de cotillear” si bien se ha demostrado que además de ayudar a avergonzar públicamente a los defraudadores de impuestos esta práctica sirve al país a reducir su brecha salarial.

Pongámonos en la situación, llega el día 1 de noviembre y todos los españoles tenemos accesos a las rentas e impuestos sobre ellas pagados por cada uno de los ciudadanos. Intentado dejar a un lado cotilleos y defraudadores, si una persona que realiza el mismo trabajo que tú observas que cobra más harías lo posible por cobrar, al menos, un salario parecido ¿no? Es esta una de las maneras con las que Finlandia intenta reducir la brecha salarial además de cumplir con las leyes de transparencia del gobierno.

La publicación de estos datos evidenció la brecha salarial entre hombres y mujeres ya que entre los cien primeros puestos de personas con ingresos más altos solo hay doce mujeres y la primera es en el lugar número 28. La primera en la lista, Ulla Riitta con un ingreso de 9 millones de euros, según publicó la revista el pasado 2 de noviembre.

Este dato es una muestra de un problema mayor, las mujeres finlandesas ganan un 16’5% menos que los hombres, pero este dato no es tan preocupante si lo comparamos con otros países, España es, junto con Grecia, el cuarto país de con mayor desigualdad de ingresos. En España, las mujeres cobran un 30% menos que los hombres, el problema no es solamente esta gran brecha, sino que la misma se va acentuando cada año, según datos de la . ¿Sería la publicación de rentas e impuestos pagados un incentivo para disminuir la brecha salarial? Desde mi punto de vista, esta realidad social se percibiría con mayor intensidad y tal vez ello llevaría al Gobierno a plantear una reforma del mercado laboral español. Tal vez no sólo el Gobierno actuaría, sino que también los empresarios reconocidos a nivel estatal harían lo posible para que sus empresas siguieran ganando popularidad ayudando así a paliar esta desigualdad social todavía existente en nuestro país.

Además, esta publicación no solo ayudaría a reducir la brecha salarial, sino que como ocurre en Finlandia se reducirían las defraudaciones. En nuestro país, muchas personas defraudan a la hora del pago de sus impuestos y la “única” repercusión que esto tiene es la persecución del delito por el poder judicial. Estas defraudaciones a veces pueden llevar a la privación de la libertad del defraudador y es aquí cuando se conoce públicamente y cambia la visión de la sociedad hacia esa persona, que normalmente es alguien de reconocido prestigio en nuestro país. Pero la mayoría de las veces, esto se queda en una sanción sin que lleguemos a conocer al defraudador que tal vez sea uno de esos deportistas que tanto admiramos cada vez que sale en televisión. Pues bien, mediante esta publicación de los ingresos gravables pronto podríamos darnos cuenta, y si no algún medio de comunicación nos lo haría saber vertiginosamente, de quien defrauda incidiendo esto en su esfera social y por ende en su popularidad, por lo que las defraudaciones disminuirían para evitar “manchar su imagen”. Es así como ocurre en Finlandia, uno de los grandes deportes del Día Nacional de los Celos es avergonzar públicamente a los defraudadores de impuestos. “Finlandia es una pequeña sociedad en la que lo que más puede doler es la desaprobación” dice el profesor de Filosofía, . Saairen.

A pesar de toda la atención que recibe esta práctica la publicación de datos fiscales en Finlandia no es una noticia ya que nadie realmente oculta sus ingresos. En esa misma entrevista Saarinen expresó su desconcierto ante la negativa del presidente Trump a liberar sus declaraciones de impuestos. “para los finlandeses, eso es impensable”, dijo. “no sé si tenemos una ley que obligue a alguien al presidente explicar como hizo su dinero, la sociedad solo espera que eso suceda, si no ésta castigaría al candidato”. ¿Sucedería eso en España o nos acercaríamos más a la postura del presidente Trump?

Finalmente, se trata de una práctica impensable en un país como el nuestro. Finlandia cuenta con un pensamiento diferente tal vez por motivos como ser un país poco poblado, con un clima extremo y en la periferia de Europa pero mantienen un alto nivel de vida, la gran pregunta es: ¿Cómo lo hacen?