Hace unos meses hablábamos de los códigos QR (Quick Response Code), qué son, cómo surgieron, para qué sirven y algunos de los ejemplos que considerábamos más útiles. A modo de resumen, los códigos QR son un sistema de almacenaje de información mediante una matriz de puntos o un código de barras bidimensional. Un simple escaneo de los códigos QR con un programa especial que se tenga instalado en el Smartphone y este descifrará la información que contiene. Se trata de una manera muy sencilla de obtener una información digital de manera instantánea. Y puesto que la información digital abarca un gran abanico de posibilidades, también lo hace la que se encuentra en estos códigos. Pueden contener los datos de contacto de una persona, unas instrucciones de uso del producto, un código para obtener un descuento en una futura compra y, a través de un enlace web, casi todo lo que podamos imaginar.

Como comentábamos, aunque los códigos QR fueron inventados en 1994, ha sido la universalización del teléfono móvil, y más concretamente del Smartphone en España, lo que ha hecho que la explosión de los QR sea ya una realidad. Una de las utilizaciones más acertadas de los códigos QR que comentábamos era la de los hipermercados en Corea del sur. Pues bien, esto ya no es tan lejano. En España, la cadena de supermercados Sorli Discau, nacida en 1923 en Barcelona, ha abierto en julio de 2012 el primer supermercado de Europa en el que se compra con el móvil. Este supermercado virtual se ha instalado en la estación de Sarrià de Barcelona, recreando en las marquesinas de la estación de metro el lineal del supermercado. Este supermercado virtual dispone de alrededor de 400 referencias, lo que supone un QR para cada uno de estos productos. Los viandantes podrán escanear el QR de cada producto que deseen adquirir y este aparecerá en su lista de compra y recibirán su pedido en su domicilio.

Cada vez son más las empresas que se animan a utilizar estos códigos en su estrategia de comunicación, pero no sólo con ese fin, sino también como un medio de venta como acabamos de ver, lo que supondrá una revolución en el comercio. ¿Se subirán a este tren el resto de supermercados? ¿Qué supondrá esta nueva forma de venta para el pequeño comercio? ¿Se adaptarán a estos cambios? Esto iremos viéndolo con el tiempo, aunque no tardaremos mucho en conocer la respuesta.