Hoy es un domingo soleado en Manchester, es bastante raro que se dé este clima en una ciudad situada en el noroeste de Inglaterra. A pesar de todo, la temperatura es baja, aunque hay mucha gente de tiendas y paseando por el centro ya que hoy se celebra en el Reino Unido el día de la madre. Últimamente no es raro encontrarse a gente española transitando las calles de la segunda ciudad más poblada de Inglaterra. Unos acaban de aterrizar y están buscando piso, otros sólo están de paso, otros vienen a mejorar su inglés, pero la mayoría busca un empleo para sobrevivir.

Llegué aquí hace cuatro meses. El motivo, el que todos los españoles decimos cuando nos preguntan: “No encontraba nada en España y me he venido aquí a aprender inglés y a trabajar”. En este tiempo he conocido a mucha gente: antiguos alumnos de la UCLM, licenciados y graduados de distintas partes de España e incluso familias enteras que han venido con sus hijos en busca de un futuro mejor.

Tras finalizar mis estudios de economía decidí ampliar mis posibilidades y conocimientos haciendo un Máster de Periodismo Económico en la . La experiencia fue positiva y conseguí hacer prácticas en una de las principales emisoras radiofónicas del país. Incluso me ofrecieron un contrato cuando terminé, pero era de becario y con un salario de 200 euros al mes. El pasado verano me pasé la mitad del tiempo visitando distintas webs de bancos y medios de comunicación para enviar mi curriculum, pero algunas veces no recibía contestación y, en otros casos, requerían tener un inglés fluido. Con este panorama, a principios del octubre, decidí hacer las maletas y venirme a Manchester.

Cuando llegas aquí te das cuenta que no necesitas mejorar el idioma, sino aprenderlo desde cero. No voy a discutir la eficiencia del sistema educativo español en este aspecto pero más de un “nuevo inmigrante” que vive aquí me ha dicho: “cuando vienes a Inglaterra te das cuenta de que no sabes nada de inglés”. Por este motivo la mayoría buscamos una buena academia con profesores nativos, para conseguir un nivel que nos haga defendernos en la calle y, sobretodo, a la hora de buscar un empleo.

Lo más frustrante a la hora hacer tu Curriculum Vitae en inglés es que, debido a tus pocos conocimientos del idioma, sólo puedes aspirar a puestos como camarero, empleado en tiendas de ropa o limpiar habitaciones en hoteles. Por este motivo la sobrecualificación es un punto en contra y todos los logros obtenidos en tu vida los tienes que eliminar o dejar aparcados. Así, mis años de Licenciatura de Economía han pasado a ser tiempo de trabajos en distintos centros comerciales, tiendas y bares, de la calle Tejares de Albacete. Mi Erasmus se ha convertido en un empleo como camarero en un Pizzeria de Florencia y mi Máster en Madrid lo pasé como recepcionista de un hotel de cinco estrellas de la capital de España.

Mi intención es volver a mi país habiendo mejorado mi inglés y con un título de idiomas bajo el brazo, pero cada vez que hablo con amigos y familiares me describen tan mal la situación española que son ellos los que me preguntan qué es lo que tienen que hacer para venir al Reino Unido. Algunos tienen contratos “basura” y otros están de brazos cruzados en su casa, pero cada día que pasa veo que varios ya han hecho las maletas y se han ido a Alemania, Holanda e incluso a Shangai. Da la sensación de que España es un barco a la deriva y que toda mi generación está luchando por salir de él y coger los botes salvavidas que nos brindan otros países europeos y algunos del resto del mundo.

No sé si la solución de irse es acertada o no, ni tampoco se puede saber hasta que punto esta fuga de cerebros puede ser perjudicial para nuestro país. Todos tenemos la intención de volver, pero si lo que nos ofrecen fuera es mejor que lo que hay dentro a veces es mejor actuar como ciudadanos globales de un mundo globalizado y aprovechar las oportunidades que nos da este contexto para movernos de un lugar a otro buscando las mejores oportunidades de trabajo y un adecuado nivel de vida.

En Manchester he conocido españoles que me han dicho: “yo vine para seis meses y llevo aquí dos años”. Esto me da que pensar. Si las personas que tienen el poder de decisión no toman las medidas correctas puede que lo mismo dentro de 20 años sea bilingüe, tenga un trabajo adecuado a mi formación y viva en una ciudad cómoda y tranquila con mi futura mujer e hijos. El problema es que corremos el riesgo, tanto mi generación como yo mismo, de que sólo vayamos a España de vacaciones y seamos turistas de nuestro propio país.