Estoy estudiando ADE en Targoviste (Rumanía), muchos de vosotros al escuchar Rumanía os podéis asustar o hacer ideas equivocadas y esto es en gran parte por lo que me he decidido a escribir este artículo.

No sé exactamente por qué elegí ese destino, quizá sería porque creía que no me la iban a dar o porque era uno de los destinos con más posibilidades de que me la dieran junto a una amiga mía, no se cual fue el motivo pero hoy en día me alegro de mi elección.

Cuando llegó la resolución resultó que ¡me habían dado la Erasmus!, cosa que no preveía, y a mi sola, cosa que menos aún estaba en mis planes; me asusté mucho, en parte, por la gente que me aconsejaba que no me fuera y menos yo sola, las veces que escuché la frase: “Si los rumanos se vienen aquí ¿cómo te vas tú allí? No sabes lo que estás haciendo”, mientras la minoría me animaba a ir porque sería una experiencia inolvidable.

Al final la acepté como queda claro al estar escribiendo este artículo, llegué al aeropuerto llena de miedos, era como recordar el primer día de universidad, tenía miedo a lo desconocido, como todos supongo.

Conforme van pasando los días tu miedo se va esfumando por completo y te vas interesando en conocer la ciudad y el país donde vas a vivir durante 9 meses.

Targoviste es una ciudad en el condado de Dâmbovița, con una población de aproximadamente unos 90.000 habitantes; y al contrario de lo que todos nos imaginábamos antes de llegar tiene supermercados, restaurantes y nuestra residencia es habitable.

Lo malo es que nuestra residencia está un poco alejada de lo que es la ciudad, pero casi siempre cogemos taxi, ya que son más baratos que en España; para que os hagáis una idea un kilometro por la mañana nos cuesta más o menos 30 céntimos.

Los restaurantes también son muy asequibles, en la mayoría un menú cuesta 3 euros, mientras que los supermercados tienen precios similares a los españoles (cosa que a mí no me parece muy normal) y con una cosa muy peculiar, que los precios en el supermercado al contrario que en España no tienen el incluido sino que en el momento de pagar te cobran el 24% de IVA.

Y una cosa que nos llamó mucho la atención a todos y que parece que estamos en otra época es que nos encontrábamos por la carretera un carro tirado por un caballo a modo de transporte, aunque he de decir que es una pequeña minoría.

Y en lo que respecta a la gente, diré que al contrario de lo que se piensa, hay gente normal y buena como en todos los sitios, que aunque suene mal decirlo, por desgracia, es así. Nos hemos encontrado gente muy amable y que nos han ayudado en todo lo que han podido y que nos siguen ayudando, y gente menos amable, como nos puede pasar en cualquier otro sitio; pero en general la gente se porta muy bien y nos intentan ayudar en todo lo que pueden. Además la mayoría de las chicas rumanas saben español gracias a las telenovelas, lo que es una gran ayuda, por lo menos al principio.

Una cosa que nos llamó mucho la atención y que a mí por lo menos me da envidia sana, es que en general saben inglés ya que allí la mayoría de las películas no están dobladas sino subtituladas en su idioma, por lo que aprenden inglés desde pequeños.

De eso deberíamos aprender en España, ya que daríamos un paso muy importante en lo que respecta al inglés.

Para mí está siendo una experiencia inolvidable, es una oportunidad única para aprender de otras culturas y mostrar a los demás la tuya, para así enriqueceros mutuamente. Y como no, también para aprovechar y viajar por el propio país y por los países vecinos.

Se aprenden muchas cosas de una Erasmus, ya no a nivel académico solo sino a nivel personal también, te enriquece mucho como persona y te enseña a valorar cosas que tú ves normales en tu día a día y que no las valoras hasta que no las tienes ( como los taper de mamá..).

Mi recomendación es que pidáis la Erasmus porque independientemente del país al que os vayáis es una experiencia inolvidable y que la aprovechéis al máximo ya que la recordareis por el resto de vuestras vidas, y espero que pongáis Rumania en uno de vuestros posibles destinos y dejéis los perjuicios atrás, quien los tenga, que espero que cada vez sean menos.