Cuando me dijeron que me habían concedido una beca en Antwerpen, solo sabía que esa ciudad estaba en Bélgica, nada más. Ese mismo día, me metí en Internet y busqué información sobre la ciudad, que en español se llama Amberes, y sobre la vida Erasmus allí. Rápidamente empecé a encontrar foros y gente que estaba o había estado allí antes y, la verdad, todos hablaban de que era una ciudad perfecta para irse de Erasmus, por el ambiente universitario que tiene, porque todo el mundo sabe inglés y por la situación geográfica de la misma.

Mi Erasmus empezó en Amberes un viernes de mediados de Agosto, ya que teníamos que hacer un curso de adaptación que nos ofrecía la universidad de allí. Ese día llegué a Amberes, junto con más compañeros de la UCLM, dejando atrás el sofocante calor que hacía en Madrid-Barajas y lo primero que me llamó la atención fue la diferencia de clima y lo bonita que es la ciudad, empezando por la estación de tren, donde unos estudiantes belgas nos recogieron y nos llevaron a nuestras residencias de estudiantes (allí llamadas KOTS). Al día siguiente hicimos un tour por nuestra cuenta por la ciudad con los estudiantes de allí y fuimos a una fiesta de la cerveza (BOLLEKEFEST), ahí descubrimos lo buena que está la cerveza belga.

La ciudad en sí me encanta, es una ciudad cosmopolita con medio millón de habitantes que cuenta con más nacionalidades que Nueva York, capital mundial del diamante, donde puedes encontrar desde un barrio judío, pasando por el centro histórico y cultural, la famosa catedral y el puerto hasta terminar en el barrio rojo.

El curso de adaptación nos sirvió para coger algunas nociones básicas de Flamenco, que es el idioma oficial que se habla allí y sobre todo, para conocer al resto de compañeros internacionales con los que íbamos a pasar el resto de la estancia, además hicimos bastantes excursiones con la universidad durante ese primer mes (Parlamento Europeo-Bruselas, Flanders Fields, Puerto de Amberes, Conferencias, Rutas por Amberes…). Durante ese mes, también nos fuimos “acostumbrando” al horario belga, a comer sobre las 12.30-13.00 y cenar sobre las 19.00-20:00, ¡aunque la cena ya se cumplía menos!

Amberes, tenía a mediados de septiembre como unos 400 alumnos Erasmus, repartidos entre sus 5 universidades, por lo que el ambiente Erasmus está más que asegurado. Los estudiantes de la universidad Karel de Grote, que es donde estuve yo, hicimos mucha piña, sobre todo, porque llegamos allí un mes antes que los demás y durante toda la estancia allí no hemos parado de organizar fiestas y excursiones, que más adelante contaré.

Con respecto a mi universidad en concreto y mis estudios allí tengo muy buenos recuerdos también. Yo estaba cursando un International Business Course en el que estábamos unos 70 alumnos de 18 nacionalidades con profesores de distintas nacionalidades también. La universidad Karel de Grote, es una universidad privada, y mi campus, está ubicado justo en el centro de Amberes, todo un privilegio, desde la clase se puede ver la catedral y la plaza principal de la ciudad.

La universidad no tiene nada que ver con lo que estamos acostumbrados por aquí: un edificio moderno, totalmente nuevo que tiene hasta sala de relajación con césped artificial, sillones, futbolín gratis y demás, y las clases y las asignaturas son notablemente distintas. Todas las asignaturas son ofertadas en inglés, en Flamenco sería una locura, y dábamos asignaturas completamente prácticas en su mayoría; asignaturas como Trust and Teamwork o Network and Lobbying que nunca hubiera imaginado cursar aquí, además de mejorar considerablemente nuestro nivel de inglés (4 o 5 horas al día dando clase en inglés se notan mucho). Tengo que decir que había otras asignaturas en las que, al igual que en España, tuvimos que dedicar nuestros días de estudio, no todo era fiesta y viajes Erasmus.

Con respecto a la vida y las fiestas estudiantiles, Amberes es ideal para ello. En Amberes, las universidades tienen distintas hermandades que se dedican a organizar fiestas y eventos y, como no podía ser de otra manera, hay una asociación Erasmus (ESN Erasmus Antwerp). Esta asociación se encarga de asignarte un buddy que te ayuda a instalarte en la ciudad. Desde la ESN organizan todo tipo de eventos: excursiones (este año ha sido Berlín, ciudades de Bélgica, etc.) actividades (cenas internacionales, patinaje, monólogos, partidos de futbol, cars, etc.) y, por supuesto, fiestas (Cantus, Fiestas Erasmus, etc. Etc.) * Al tratarse de un periódico para la facultad considero oportuno parar de describir este apartado aquí… ¡Mejor descubrirlo por uno mismo!

Con respecto a los viajes, tengo que decir que la ciudad de Amberes está ubicada en una posición idónea para viajar en tren a 30 minutos de Bruselas, 2 horas de Ámsterdam, 2 horas de París y 2 horas y media de Londres. Además en Bélgica existe un billete para jóvenes menores de 26 años que se llama Go Pass, el cual cuesta 50€ y te permite hacer 10 viajes en tren a donde tú quieras dentro del País, si vas a Bélgica lo mejor es moverse en tren.

Como nota negativa de Bélgica podría poner el tiempo, aunque he decir que según decían los Belgas este año ha hecho muy buen tiempo, para ser Bélgica, ya que el Invierno ha llegado más tarde que otros años, y es cierto, había días que era similar a España y ha llovido mucho menos de lo que nos esperábamos. Otra nota negativa también podría ser la comida y los horarios, pero al final te acostumbras. Además, tengo que decir también que en Bélgica en general, y Amberes en particular, la mayoría de las cosas son algo o bastante (depende de qué) más caras.

En resumen, y ya concluyendo, tengo que decir que esta experiencia se la recomiendo a todo el mundo, ya que te permite conocer nuevas culturas, viajar, hacer amigos por toda Europa, y mejorar tu formación estudiando de una forma distinta a la que se estudia aquí, además de la mejora en el nivel de inglés. Es una pena que cada vez más se estén recortando las ayudas a la movilidad dada la desfavorable situación que estamos atravesando, así que si aún tienes la posibilidad de irte de Erasmus, no te lo pienses y aprovéchala.