Dos meses para terminar el contrato de estudios y poder irme a París. Trabajo duro como mi coordinador de relaciones internacionales. Materias que dejan de existir y con la buena suerte que tu las cogiste todas. Un nuevo reto: encontrar otras asignaturas que tengan algo que ver con las elegidas previamente y se puedan convalidar al regresas a España. Pruebas con una que, en principio, puede tener un contenido similar a la asignatura a convalidad a mi vuelta. Vas a la primera clase y el profesor dice que no quiere Erasmus. La tachas de tu lista. Pruebas suerte con una que aparentemente tiene “muy buena pinta”, pero en el transcurso de esos días que tú has intentado probar suerte con la que más se asemejaba al contenido de tu universidad de origen: class full. La tachas de tu lista. Empiezas a perder un poco la paciencia. Plazos que se van acabando. Finalmente consigues un contrato que, en principio, parece bastante interesante. Entonces una vez acabado el contrato, firmado por todas las partes, debes ir a la tercera planta para ver los “Emplois du Temps” (en español: horarios) de las asignaturas de licenciatura, a la cuarta planta para máster y a la quinta para las materias de primer curso. Y hacer esto absolutamente todas las semanas y todos los días.

Esto de “Emplois du Temps”, hereda las más diversas opiniones. Divertido: para los que su ley de vida es “carpe diem”, chiant (pesado) para los que son un poco más organizados y preparan sus planes con antelación. Para los Erasmus, en cambio, puede servir de excusa para perderse la clase (en todas las materias la asistencia es obligatoria, 3 faltas máximo y justificadas). Esto conlleva que puedes tener microeconomía una semana el martes a las 8 de la mañana o bien un viernes a las 22h.

Para los “dauphinois”, estudiantes de París-Dauphine, no hay problema, casi todos van al mismo grupo en todas las asignaturas. Pero para los Erasmus, que tenemos un contrato de lo más variado (asignaturas en inglés, en francés, cursos de idiomas, materias de todos los cursos, de licence, de master, asignaturas que ofrece la oficina de relaciones internacionales, asignaturas de gestión, informática, de economía aplicada, de matemáticas) la cosa puede llegar a complicarse y la solución es poner en práctica ese concepto que nos enseñan en las clases de microeconomía de “coste de oportunidad”.

¿Cómo elaborar un “Emplois de Temps”? La técnica es organizarlo por orden de número de grupos en cada asignatura. Primero cuadrar en las que sólo existe un grupo y, por último, en la que hay veinte grupos. Pero como una de las magnificas características de esta gran invención es su gran flexibilidad, a partir de ahí empiezan las aventuras Erasmus: no encontrar la clase, cambiar una clase que supuestamente empezaba el martes a las 10 y adelantarla a las 8 y media y llegar lógicamente cuando ha acabado, o simplemente el lunes a última hora poner una nota como que se traspasa a otro día y tu el lunes has acabado tus clases al mediodía y no sabes de ese cambio. Afortunadamente siempre habrá otro Erasmus al que le ha ocurrido exactamente lo mismo y podréis comentar lo estupenda que puede llegar a ser, a veces, la administración francesa.

Finalmente tienes tu contrato de lo más variado terminado. Comienzas un lunes a las 10 de la mañana, terminas un viernes a las 20:30. Días que solo tienes una clase de una hora y media en la hora de la siesta o bien de 19:00 a 20:30. Pero no te preocupes, tienes los lunes libres para hacer tu vida de turista Erasmus y ver que los “Emplois du Temps” de los museos y lugares para visitar discrepan de los tuyos. Pero bueno, no pasa nada, pues ir a visitar el Louvre un martes a las 9, media hora de metro, una hora en la cola para las entradas, una visita rápida por la sala de pintura italiana, ir a tu clase de hora y media de econometría, y volver e intentar entrar con la misma entrada y explicarle amablemente a la persona que mira los tickets que la culpa es de “le Emplois du Temps”.

De todas formas, siempre queda el fin de semana para tener un “ratrapage” de esa clase que fue cambiada a última hora y tener la excusa de reunirte con tus amigos Erasmus e ir todos hacer un pique-nique a los Campos Elíseos. No todo iba a ser malo. Gracias “Emplois du Temps” por aportar a mi experiencia Erasmus una nueva forma de vida “Carpe diem: aprovecha el día y no confíes en el mañana. Nunca sabes si puedes tener una clase de microeconomía”.