He tenido la oportunidad de vivir en China varios meses y uno de los impactos más grandes que cualquier observador externo experimenta, se produce al ver la extrema diferencia de clases sociales. Una ciudad con 170.000 multimillonarios que funciona gracias a la inestimable ayuda de los 7.000.000 millones de almas que sobreviven bajo el umbral de la pobreza y que trabajan como pueden sin dejar de contribuir a la dinámica economía hipercapitalista que se ha impuesto en la ciudad

Durante mi estancia en Pekín, tuve la oportunidad de acercarme a un sector bastante desconocido, mi interés es el de trasladar cual es la visión del mundo, de un ciudadano chino pobre, que trabaja de sol a sol y que tiene pocas oportunidades para estar informado de lo que ocurre en el mundo. Si a eso se le suma la censura china y su analfabetismo, puede concluirse que su visión del mundo se acerca bastante a lo que se dice en las calles de Pekín.

En Pekín, donde viven alrededor de veinte millones de personas, 300.000 de ellas tienen una dedicación poco usual a ojos de un occidental, recogen y separan las basuras para luego revender lo que sea reciclable. Me gustaría que conocieran a estas personas, de quienes y cada uno de ellos se podría contar una historia a cual más descorazonadora. Se trata de ciudadanos chinos de provincias lejanas a Pekín, que carecen de ciudadanía en la capital y no aparecen en las estadísticas pero representan la principal mano de obra en lo que se refiere a la recogida de basuras de una metrópoli, Pekín, que pretende presentarse al mundo como una opción a la hegemonía americana. Déjenme decirles, que en este respecto, no estaría mal repasar el refranero español cuando dice: “más vale lo malo conocido que lo bueno por conocer”.

Esta es la entrevista realizada a una de las personas que se dedica a la recogida de basura a domicilio, la entrevista fue hecha en la céntrica urbanización de lujo “Pingod”, donde un 30% de los residentes son extranjeros.

E= Entrevistador
D= Dong (Basurero)

E: ¿Es usted de Pekín?
D: No, yo provengo de Henan, una provincia que está a unas 1.000 millas al sur de aquí.

E: ¿Cuánto tiempo lleva en Pekín?
D: Vine con mi familia hace 4 años.

E: ¿Cómo encuentra usted la ciudad? ¿Mejor o peor que lo que pensaba?
D: Me gusta mucho la ciudad. Vine porque mi hijo tenía una enfermedad muy grave, no teníamos trabajo ni dinero para pagar el tratamiento. Lo han curado en el Hospital Jishuitan y ahora se está recuperando, pero hemos gastado muchisimo dinero en esto.

E: ¿Qué sabe usted de Europa?
D: No la conozco mucho, por supuesto, tampoco he estado nunca allí. Pero una vez vi un libro de Europa y me parece una región muy buena.

E: ¿Y de España, que conoce de España?
D: No he estado allí tampoco, pero he visto en un documental de televisión cosas como el flamenco y los toros.

E: Ya, imagino entonces que también conocerá nuestro futbol, no es así?
D: Sí, también por la televisión sé que España ha ganado la copa del mundo.

E: Me interesa su visión del mundo ¿Qué país piensa usted que es el más poderoso del mundo?
D: Es Estados Unidos.

E: ¿Piensa usted que China puede llegar a ese nivel?
D: Ahora somos todavía muy pobres.

E: Si comparamos la situación actual de China con la anterior, ¿piensa usted que China ha ido a mejor?
D: Sí, claro, ahora ganamos más dinero.

E: ¿Quiere decir que la gente es ahora más feliz en China porque ganan más dinero?
D: Sí, claro, porque antes la gente no podía comer bien, ahora comemos bien.

E: ¿Piensa usted que hay una conexión directa entre el dinero y la felicidad?
D: No se puede ser feliz sin dinero, como ejemplo le pongo el cado de mi hijo y la factura del hospital…

E: ¿Qué piensa usted de que ahora en China haya cada vez más extranjeros?
D: Los extranjeros me parecen muy buenos, tienen mucha cortesía, ya que normalmente me regalan las basuras sin pedirme dinero a cambio.

E: ¿Qué piensa usted que China podría aprender algo de Europa? ¿Y viceversa?
D: De esto no tengo idea.

E: ¿Podría usted dar algún consejo a los occidentales?
D: Sólo tengo la impresión de que Europa es muy rica. No creo que haya que aconsejarle nada.

E: ¿Cuál sería su lema de vida?
D: Trabajar es un gran honor. Por que no soy capaz de hacer más cosas, solo trabajar.

E: ¡Muchas gracias Sr. Dong!