Estudio amueblado, 18m2, un sexto sin ascensor, cocina equipada (frigorífico, lavadora, microondas) sala de ducha con wc. 852€ mes, gastos incluidos. ¡Qué ganga! Y es que, queridos amigos, encontrar un alojamiento en París no es nada fácil.

4 meses de intensa búsqueda vía online. 4560 mensajes enviados, 200 recibidos, 30 contactos nuevos, y el resultado: 3 intentos de estafa, 20 personas que desaparecieron sin dejar rastro cuando salieron las adjudicaciones de residencias universitarias, y una actitud incidente por parte de nuestros queridos vecinos a ceder sus bienes a esos inmigrantes del sur, y más si son unos vagos estudiantes que solo hacen la fiesta e incendian sus estudios recién reformados. De nada servía la atestación de que ibas a estudiar durante 9 meses en una de las universidades más prestigiosas de París. Solo contaba tu nacionalidad.

Día 6 de agosto de 2011. Maleta terminada: nervios, ganas, miedos, ilusión, paciencia, esfuerzo, motivación, sí, creo que no se me olvida nada. Estoy preparada para meter en una maleta de 20kg toda mi vida y emprender el desafío de encontrar un hogar. No sé qué esperaba, pero llegó tras varios duros días de búsqueda intensiva. Tocaba arriesgar y desplazarse a la ciudad de la luz, 500.000 viviendas vacías, no podía ser tan complicado ¡ilusa!

Colas de cinco pisos que rodean todo el edificio para ver un estudio de 12 metros cuadrados por 900€. Los franceses han ideado una forma rápida para encontrar inquilinos y no perder su apreciado tiempo. Han creado un periódico solo con anuncios de gente que ofrece su piso para alquilar. Todos los interesados deben estar a esa hora y ese día de cita de visitas. Si después de ver “el palacio” estas interesado debes dejar el dossier, la garantía parental y tener un aval francés. Fácil, eh! Como si todo español contase con un aval en el país extranjero, por no hablar de la cantidad de documentos para elaborar el dossier y todos en lengua francesa.

Preguntas en agencias, donde sorprendentemente solo quedan estudios de 1500€ mínimo, o pisos en venta. Visitas estudios donde el dueño busca compartir gastos. El ejecutivo joven de 30 años, resulta ser un hombre de avanzada edad que te ofrece un colchón en el suelo y te invita amablemente a descalzarte para acceder a su vivienda en no muy salubres condiciones. Pero no te rindes fácilmente aunque tus fuerzas parecen flaquear.

Decides probar suerte en una residencia. La señora muy amablemente te dice que no quedan plazas. Pero que pruebes en una cercana (marearte de un lugar a otro es uno de sus hobbies favoritos). En este nuevo lugar no hay plazas para estudiantes pero me apunta e invita a probar suerte en el sitio donde actualmente convivo. Es una residencia de trabajadores, estudiantes y deportistas. Pago 560€ mes todo incluido (con la ayuda del gobierno francés 300€) por una habitación individual, del tamaño o incluso mayor que estudios que visité. A 20 minutos en bus de la universidad. Soy la única que habla español. Estoy obligada a aprender francés sí o sí. Hay españoles que han vivido un mes de albergue en albergue. Amigas que habitan en un estudio del tamaño de mi habitación por 1200€ mes. Y que han tenido que pagar 5 meses por adelantado. Me siento muy afortunada y agradecida de que me hayan dado la oportunidad de acogerme en mi actual hogar y disfrutar y aprovechar lo que está siendo la mejor experiencia de mi vida. Ah! Y poder escuchar las clases de “microeconomie” con el acento de las gárgaras, no tiene precio. Primera enseñanza de mi estancia: con paciencia, perseverancia, esfuerzo y ganas, todo se consigue, ¡hasta encontrar un alojamiento en la ciudad de la luz! Arriesga sin miedo y será la suerte quien se ocupe de alcanzarte.